La Sombra de Franco

Max Graham
22 November 2015

Image credit: http://www.spanishwars.net/img/civil-franco.jpg

Image credit: http://www.spanishwars.net/img/civil-franco.jpg

Este viernes marcó los cuarenta años de la muerte del dictador español, Francisco Franco. Su legado todavía cuelga amenazadoramente sobre toda España, como la cruz enorme en el Valle de los Caídos construido por el Caudillo. Una lástima en un país tan maravilloso, de culturas muy vibrantes y de gente tan acogedora.

El hecho de que todavía haya gente en España que aún exprese alguna nostalgia sobre lo que era – sin duda – una dictadura represiva, brutal y fascista demuestra que la sociedad española no ha superado totalmente las divisiones que provocaron la guerra civil. Habiendo vivido en España durante un año, entiendo que haya gente que se percibe en un lado o en otro, como si la dictadura no hubiese sido un desastre para el conjunto del país en cuanto al desarrollo, las libertades, la igualdad, etc. He oído el argumento de “pero Franco salvó a mi abuelo/tía” lo que sea. Pues seguro que Bashar al-Assad también ha salvado a muchos de su tribu alauita – no cambia el hecho de que es un dictador brutal. Además está la excusa de “los republicanos también perpetraron masacres.” La diferencia es que el gobierno de la República no cometió la mayor parte de estas masacres. En cuanto a esto, la culpa la tienen grupos de anarquistas o milicias. En cambio, Franco fomentó y supervisó las masacres perpetradas por los nacionalistas (más de tres cuartos del total de la guerra) – y siguieron después del final de la guerra. Cuarenta años más tarde, es difícil aceptar estas excusas como algo más que apologista. De mi tiempo en España –  sobre todo en Valladolid – recuerdo la bandera franquista colgada por unas ventanas sobre el 20-N. También recuerdo la mujer que trabajaba en el Museo del Prado en Madrid quien me dijo que la democracia “es una mierda” y que Franco “era el mejor líder de España.” Me escandalizó el hecho de que fuera permisible expresar estas opiniones en público, sin vergüenza, en un país de Europa Occidental. También se debe escandalizar España.

En 2007 el gobierno de José Luis Zapatero empezó por el camino de resarcimiento. El partido socialista introdujo la ley de memoria histórica, cuyo objetivo fue dar derechos a todas víctimas de la guerra civil y condenar al régimen de Franco. El Partido Popular (PP), el gobierno actual, votó en contra de la legislación. La ley ha permitido la exhumación de muchas de las fosas comunes para que las familias de las víctimas puedan descubrir la verdad sobre sus familiares y enterrarlos con dignidad, con la ayuda monetaria del estado. Mientras el PP no ha intentado revocar ni modificar la ley, sí ha acortado la financiación de la exhumación, citando la crisis económica como motivo. La ONU ha expresado preocupación por la falta de progreso en cuanto a las reparaciones y añade que el gobierno español no ha hecho lo suficiente para expiar el pasado. En este momento, todavía hay 2.400 fosas no-exhumados y España es el segundo país del mundo en número de desaparecidos cuyos restos no han sido recuperados ni identificados. El único país que supera a España en este respecto es Camboya. Esto debería darle vergüenza a un país democrático y desarrollado.

Queda mucho por hacer en España para exonerarse del legado tóxico de Franco. Según algunos, España debe enfocarse en los problemas del día de hoy (que no les falta) y en el futuro. Pero no es saludable que una sociedad suprima su pasado. El pacto del olvido tuvo su sentido durante la Transición y los primeros años de la democracia pero las instituciones democráticas de España ya son seguras y maduras. No es un argumento decir que arrostrar el pasado podría abrir viejas heridas – las heridas deben ser desinfectadas y limpiadas antes de que puedan curarse totalmente.

La ignorancia en cuanto al franquismo está arraigada profundamente – una encuesta demuestra que más de una tercera parte del pueblo español no sabe que Franco derrocó un gobierno democrático. El 51% cree que el franquismo tuvo sus aspectos positivos. La educación es clave. Por ejemplo, desde niños, los alemanes aprenden sobre su pasado nazi y Alemania es hoy en día una de las sociedades más cohesivas y tolerantes en Europa. Debería ser obligatorio que todas las escuelas en España que se enseñe la verdad sobre la opresión del régimen franquista, como lo es en Cataluña. Desafortunadamente con el gobierno actual español, lo contrario es más probable.

Espero que, al alcanzar los cincuenta años, España disfrute de un futuro brillante con la sombra de Franco dejado atrás y sin basura debajo de la alfombra.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *